martes, 9 de junio de 2009

Ignorantes o pelotudos?

Una cosa o la otra.
O las dos simultáneamente.

Resulta que el ex presidente Kirchner es un pelotudo porque está leyendo diarios del ’70.
Esto lo dice un “vivo”, que de angeli no tiene nada, que haciendo patria, soltó además que “hay que desparasitar el sistema por el tema de la carga social: el gobierno se tiene que hacer cargo de las cargas sociales de los empleados rurales”.
Más o menos por los mismos días, María Julia había dicho en una presentación que hizo “in forma pauperis” (con carácter de pobre): “tropiezo con muchas dificultades que son ajenas a mi voluntad y carezco de liquidez para abonar esa cifra".
Y si. Todos los demás somos pelotudos.
No seremos también ignorantes?
Sabemos cuántos y quiénes de los que se presentan como candidatos a diputado no lo son ya? Sabemos qué hicieron o están haciendo con el mandato que les dimos? Muchos hablan de lo que van a hacer si los votamos para un cargo que ya están ejerciendo.
No sería bueno, en lugar de articular frases huecas vacías de sentido, publicar lo que han hecho, cuántos días han trabajado sobre los días almanaque, qué proyectos han presentado?
Podemos decidir dejar de ser pelotudos, abriendo los ojos.
Podemos comenzar a dejar la ignorancia atrás, informándonos. Como buen ignorante, desconozco si hay algún sitio para averiguar la obra de nuestros prohombres. Agradeceré que alguien me oriente.

Abortos

El ser que ha engendrado otro ser, esa matriz de la humanidad, tiene todo el derecho de decidir sobre su cuerpo. Y en su cuerpo está la semilla y puede decidir si la riega o no.
Es su soberanía. O debemos pensar que es soberanía del exterior, de un otro externo que nada tiene que ver con su vida y sus consecuencias, con sus cuestionamientos y misterios?
Será de cada uno la carga por sus decisiones, y nadie tiene derecho a decidir por otro, así como nadie podrá cargar con las culpas de otro. Ya somos grandes en la evolución como para aceptar que instituciones ajenas al sentir de cada uno decidan por uno sobre su persona.
Podrán hablar de los niños por nacer. Tienen ese derecho, pero esos niños por nacer están en úteros que pertenecen a seres individuales que tienen libertad de decisión y responsabilidad para hacerse cargo de sus acciones.
Por qué quienes hablan de los niños por nacer no se preocupan por los nacidos, esos que están esquivando balas y hambres en toda la superficie del planeta, por qué no hablan de las mujeres por morir a causa de abortos clandestinos?
Hay quienes dicen que las cifras de mujeres muertas por estos hechos se agrandan para justificar la legalización del aborto, yo digo que si una sola mujer muere por aborto clandestino, esto solo justifica su legalización y reglamentación. Porque lo clandestino nos está dando señales de que algo ocurre en la realidad más allá de lo que la “realidad establecida” nos relata. Y eso que ocurre debe ser tomado en cuenta y debe ser trabajado, discutido y resuelto.
Más allá de hipocresías, más allá de credos y filosofías, está el ser humano. Ese ser que optará caminos y que sólo él sabrá cuánto le cuesta, cuánto le duele, cuál será el tamaño de la cruz que deberá cargar por el resto de sus días.
Mientras, los que hablan, los que predican, los que imponen, los que acusan, esos seguirán con sus carnavales castrados, diciendo qué música hay que bailar, cómo debemos vivir, cuándo debemos sentir culpas, cuándo arrodillarnos y cuando sentarnos.
Decidamos vivir de pie…